Entradas

Mostrando entradas de abril, 2024

Cuidado con lo que dices. Una cuestión de honor. 1752 a 1818

  Una querella por injurias. Con reminiscencias de 1752. Cuidado qué dices y dónde lo dices. Te puede costar caro. Cuando Antonio Buezas solicitó información sobre sus padres y abuelos, como hijo legítimo de legítimo matrimonio allá por el 1752 nos dejó un documento en el que se manifiesta uno de los principios que regían la vida social y representativa del Antiguo Régimen y, por ende, de Jerte. “ q e  yo he tomado estado de matrimonio en dha villa de Jerte donde hase mis días q e  permanesco, y siendo presiso acreditar mi naturaleza, y cristiandad para barios fines y efectos q se ofrecen, y se pueden ofrecer a mi, y a mi familia conbiene a mi derecho hacer ynformaon de como soi natural del dho lugar de Tarrios y frª de Sta Crus de Castrelo, y q soi yjo lexitimo y de lexitimo marimonio de Domingo de Buezas y Fran ca  de Pazos vesinos que fueron de el y aser asimismo ynforma on  de q se acredite quienes fueron mis vuelos paternos y maternos, y de como fue...

Tu sobrino no se casa con mi hija. 1736

  Hablar de matrimonio en la actualidad, y en nuestra cultura, hace pensar, en general, en una pareja que decide legalizar una situación de convivencia en común bajo el paraguas de las leyes estatales. Y en varios casos también bajo el amparo de una religión. Si nos retrotraemos algunos años, los matrimonios de personas del mismo género, era impensable, dentro del marco legal. Todavía son minoritarios los países en los que se permite esta situación legalmente. Si retrocedemos algunas décadas, la situación se hace más restrictiva, prevaleciendo el lazo religioso (o mejor, del rito católico) sobre lo civil en nuestro entorno. Hasta el punto de que se solía registrar primero el matrimonio civil, pero se oficializaba el día de la boda tras la celebración religiosa, donde entregaban, en ocasiones, el libro de familia. Otras veces lo recogían y firmaban en el ayuntamiento algunos días más tarde. Ya no hablemos de separaciones, divorcios, o nulidades matrimoniales. Las limitacio...