Catastro de Ensenada 1753. I: Terrenos, cultivos, calidad, rentabilidad

 




Si hay un documento interesante y bastante completo que disecciona aspectos muy importantes de Jerte hacia el mediado del XVIII, es el Interrogatorio que se respondió en 1753. Se trata del Catastro de Ensenada. Se puede consultar en internet, y es fácilmente entendible. En los siguientes puntos vamos a desmembrarlo, recogiendo las cuestiones más relevantes.

Además, puedes consultarlo para los otros pueblos del valle. Flores del Manzano en la obra reseñada hace esa comparativa.

 

Características socio-económicas de Jerte hacia mediados del siglo XVIII. La sociedad que construyó la nueva iglesia.


Sería interesante reflexionar sobre los aspectos económicos y sociales de Jerte en el tiempo en que se acomete la nueva edificación de la iglesia, a mediados del siglo XVIII. De estas fechas tenemos un documento inestimable que pormenoriza multitud de datos medianamente sistematizados, aunque siempre con el valor relativo de las apreciaciones de unos representantes más o menos cualificados.

 

De este documento podemos extractar, entre otros, las siguientes cuestiones económicas:

 

-        Titularidad del terreno del municipio.

 

-        Extensión y calidad de los terrenos. Principales tipos de cultivo que se realizan.

 

-        Producción media de cada tipo de terreno y cultivo, regulados por quinquenios.

 

-        Precios de algunos productos agropecuarios.

 

-        Rentabilidad de productos ganaderos.

 

-        Producción y beneficios de actividades industriosas y mercantiles.

 

-        Relación de oficios, nominales casi todos, con expresión de días de trabajo, jornal diario...

 

Aunque también se encuentran otros con matices más sociales:

 

-        Propios de Jerte.

 

-        Obligaciones y cargas del Ayuntamiento y vecinos. Tanto laicas como eclesiásticas.

 

-        Número de habitantes y número de viviendas.

 

-        Comentarios sobre la situación socioeconómica del pueblo.

 

-        Control de datos obtenidos de otras fuentes que enriquecen y matizan muchas informaciones.

 

 Pasemos a analizar algunas de ellos:


Titularidad de los terrenos.

 

El término municipal de Jerte estaba constituido entonces por:

 

  • -        Las propiedades particulares, privadas, de los vecinos.

 

  • -        Los propios del Concejo (entre los que se encontraban la Dehesa Boyal, el Ejido y el Castañar Mayor o Reboldano)

 

  • -        La comunidad de pastos de la Tierra de Plasencia (la mayor parte de las sierras)

 


En este gráfico se puede comparar la proporción de cada uno de los titulares del terreno, donde se aprecia que prácticamente dos tercios eran comunales con Plasencia y los pueblos de su Tierra (incluyendo algunos que estaban fuera hacía siglos de su jurisdicción como era el caso de Tornavacas)

 



Extensión y calidad de los terrenos[1] con expresión de los cultivos que se realizan en fanegas:

 

 

Tipo de cultivo

Calidad de las tierras

Extensión de cultivos

 % del cultivo

Incultas

Frutales (incluidas higueras, moreras y nogales)

2

6

4

12

0,21

Prados de guadaña

4

4

8

16

0,28

Huertas (hortalizas y legumbres)

4

10

6

20

0,35

Olivos

6

8

10

24

0,42

Cebada y centeno (con descanso de 5 años)

-

-

30

30

0,53

Ejido común (propios de Jerte)[2]

-

-

40

10

50

0,89

Pedazos incultos[3]

-

-

-

100

100

1,78

Castañar reboldano (propios de Jerte)

30

50

120

200

3,57

Viñas

50

120

180

350

6,25

Castaños engertos

50

200

250

500

8,92

Dehesa boyal (propios de Jerte)[4]

-

-

300

200

500

8,92

Comunidad de pastos con la Tierra de Plasencia

-

-

1700

2097

3797

67,8

Total:

146

398

2648

2407

5600

% :

2,6

7,1

47,2

42,98

  

[1] Para hacernos una idea del entorno que rodeaba al pueblo en esa época podemos apuntar:

Las propiedades particulares suponían un verdadero cinturón en torno a la población. La mitad de ello estaba sembrado de castaños injertos muy grandes, pues a cada fanega le correspondía de media unos 20 castaños, frente a los 60 olivos por fanega. Además podemos recordar que los olivos antiguos eran bastante corpulentos. La existencia de parras, dejando caer sus pámpanos por los cabeceros de las gavias, dejaría ver una vegetación frondosa y exuberante. Ni siquiera el Reboldo tendría el aspecto actual (maderable), sino que predominarían los grandes castaños de fruto.

[2] 40 fanegas de pasto y monte de roble inclusive 2 fanegas de castaños bravíos.

[3] Corresponden a 40 fanegas de terreno sin desmontar, 40 fanegas inútiles por desidia y 20 fanegas inútiles por naturaleza.

[4] Corresponden a 300 fanegas de pasto y monte alto de roble y 200 fanegas inútiles por naturaleza.

 

Comentarios:

  • La parte más extensa del municipio es terreno bien inculto, bien de pastos compartidos con la Tierra de Plasencia. De gran altitud y con mínimas posibilidades de rentabilidad en la agricultura y ganadería. Más del 40 % del terreno es incultivable y casi el 50 % es de baja calidad.

 

  • Del terreno propio de Jerte la mayor parte corresponde a pastos y monte alto de roble. Llama la atención que cerca del 13,5 % del total del término municipal sean terrenos propios, incluyendo el Ejido común, la Dehesa Boyal y el Castañar reboldano. En total 750 fanegas, de las que casi la mitad son incultas por naturaleza y la mayoría del resto es de mala calidad.

 

  •    Los terrenos de cultivo, incluyendo 100 fanegas, son privados, y se encuentran en la parte baja del valle y próximos al pueblo. Sólo representan el 18,8 % del total del término.

 

  •     Del terreno productivo destacan el cultivo del castañar injerto (500 fanegas) y la viña (350 fanegas). Esto nos hace pensar en que la mayoría de los otros productos eran para consumo interno (familiar y local), dedicándose éstos dos primeros al intercambio con otras comarcas, o incluso a su venta ordinaria. Únicamente los excedentes ocasionales de frutales, aceite... les llevaría a comerciar con zonas próximas: Plasencia o Barco de Ávila. Este punto puede quedar ratificado por la gran cantidad de “trajineros” como se nombran, 51 en total, con un monto importante de sus ganancias. Además, Jerte, deficitaria en grano, necesitaría de este intercambio comercial con zonas productoras tradicionalmente de cereales, la meseta, que a su vez eran deficitarias en aceites y frutas, que podrían obtener en campos con climas más benignos que los de la meseta abulense. Pero sobre este punto volveremos más adelante.

 

Los productos agrícolas cultivados se agrupan en los apartados correspondientes de frutales, prados de guadaña, huertas, olivos, viñas, cereales y castañas. (Excluimos los pastos extensivos)

 

En este gráfico podemos apreciar el peso específico de cada uno de los cultivos:

 



La calidad media de la tierra es pobre. Sólo con una representación de las distintas calidades nos haremos una idea. El propio desarrollo de los pueblos del valle, en gran medida ha estado mediatizado por la imposibilidad de una expansión del terreno cultivable, siempre escaso, y desde hace mucho tiempo bien explotado. En general la calidad de la tierra, a pesar de lo que algunos suponen, no es buena para la agricultura, entendida de una forma actual y moderna, mecanizada. La distinción entre las tres calidades queda patente, incluso a pesar de cualquier tinte ocultador por parte de los declarantes, con el fin de evitar cargas contributivas que pudiera encubrir el presente interrogatorio. A pesar de esta pequeña precaución, nos atrevemos a considerar que el término municipal, por la calidad del suelo y las condiciones climatológicas de la mayor parte del mismo, por lo montañoso, no permitía desarrollar una agricultura productiva. La cantidad de 146 fanegas de primera calidad es ridícula para el total del municipio (5.600) y apenas alcanza un 2,6 % de todo el término.

 

 Este gráfico refleja las proporciones anteriores:

 


 

-   Producción y rentabilidad de las tierras

 

La rentabilidad y producción de los diferentes tipos de cultivo y calidades del terreno podemos verlas en el cuadro que más abajo se expone:

 

Terrenos sembrados de ...

1ª calidad

2ª calidad

3ª calidad

observ.

cebada /centeno

6 f.

descanso de 5 años

lino

3 @ en rama

castaños engerto

26 f.

18 f.

12 f.

1 f = 20 castaños

castaños reboldanos

9 f.

7 f.

5 f.

viña

32 cántaros (1)

24 cántaros

16 cántaros

olivos

5 cántaras

4 cántaras

3 cántaras

1 f.=60 olivos

árboles frutales (incluye moreras, higueras y nogales)

100 @

80@

60 @

habichuelas y legumbres

60 Rls/v

50 Rls/v

40 Rls/v

prados de guadaña

90 Rls/v

70 Rls/v

50 Rls/v

 

(1) 100 @ de uva, distribuidas en 10 cargas de 10 @ cada carga y por cada carga 3 @ de vino claro.

  

Algunas apreciaciones:


 -        Como se viene apuntando, el déficit de cereales queda patente en el uso del terreno que se hace. Los dedicados al cultivo de trigo ni se nombra. No se tiene en cuenta el uso de buenas tierras para la siembra de este alimento tan básico, y sólo aparecen en terrenos de tercera calidad otros cereales (cebada y centeno) Esto explicaría que los mejores terrenos se dedicaran a cultivos más rentables y adaptados al medio (huertas y castañares) que facilitaban el intercambio con otras zonas. La idea que siempre se ha transmitido de que los lugares cercanos a majadas y arroyos, con cierta altitud y suelos relativamente pobres, se sembraban de centeno, al igual que parte de los terrenos comunales externos a los particulares, no es descabellada. La presencia de eras “desperdigadas” por el terrero quizá así lo expliquen. La advertencia del descanso de 5 años de estos suelos nos habla de un planteamiento rotatorio, en hojas, semejante al que se describía en tiempos de las ordenanzas del siglo XVI, revelando la pobreza de los suelos y la escasa rentabilidad de los mismos.


 -        La siembra de lino es testimonial a pesar de que nos ha llegado el nombre de “linares” para cierto pago. Así se testimonia: “ de tierras de regadío que se siembran de lino sin intermisión en varios huertos y huertas una fanega de segunda calidad”. Es un porcentaje mínimo sobre el total.

 

-        Llama la atención la diferencia sustancial entre los castaños injertos y los reboldanos, hasta 4 veces. Si a esto le añadimos el valor de la castaña blanca, seca, y su facilidad de conservación y transporte, comprenderemos la importancia que tuvo la gran extensión del castañar jerteño.

 

 

La tabla siguiente intenta comparar la rentabilidad de cada producto, teniendo en cuenta el precio de cada uno y la producción por fanega:

 

 

 

Producto

Una fanega produciría... (en reales)

De 1ª calidad

De 2ª calidad

De 3ª calidad

Centeno

90

Lino

96

Castañas injertas en cáscara verde

130

90

60

Castañas reboldas en cáscara verde

27

21

15

Vid (tanto uva como en vino)

160

120

80

Aceituna

125

100

75

Frutas (en conjunto)

200

160

120

 

 

Se puede apreciar, a simple vista, la importancia que tendría, para el jerteño de entonces, disponer de una hacienda que abarcara una buena parte de estos productos, permitiendo una economía diversificada para el consumo interno y con dos productos estrellas para comerciar: vino y castaña. Tanto uno como otro serían fáciles de almacenar y transportar, una vez elaborados, permitiendo su comercio o intercambio. El alto valor de la fruta, conociendo por lo demás que se encontraban en las huertas, bien estercoladas, junto a la siembra de hortalizas[5] para consumo propio en verde, nos invita a recordar la figura del agricultor que vende temporalmente en Plasencia o en Barco parte de su producción, o incluso a la puerta de su casa a lo largo del verano.

[5] Los productos de huerta incluso no diezmaban “a causa de que por lo común todos los consumen los propios dueños en verde y no es regular su bendaje”.


 En este sentido y grosso modo podríamos hacer un cálculo aproximado del valor productivo medio de estos productos en Jerte a mediados del XVIII, justo cuando se está construyendo la nueva iglesia. Nos permite conocer el peso económico de las partidas anteriores, afirmando que el soporte económico agrícola de Jerte en el siglo XVIII era por mitad el vino y la castaña. El cereal de mantenimiento (centeno) más habitual en las familias humildes era de obtención local, sin embargo el pan blanco, de trigo, sería obtenido por las economías que intercambiaban con otras comarcas.

 

 Valor productivo aproximado de cada cultivo:

 

Producto

1ª calidad

2ª calidad

3ª calidad

Total

Castañas injertas en cáscara verde

130x50

 

6500

90x200

 

18000

60x250

 

15000

 

39.500

Vid (tanto uva como en vino)

160x50

 

8000

120x120

 

14400

80x180

 

14400

 

36.800

Centeno

90x30

 

2700

 

2.700

Aceituna (aceite)

125x6

 

750

100x8

 

800

75x10

 

750

 

2.300

Frutas (en conjunto)

200x2

 

400

160x6

 

960

120x4

 

480

 

1.840

Lino

96x2

 

192

 

192

 

Castañas reboldas en cáscara verde

27x¿?

 

¿?

21x¿?

 

¿?

15x¿?

 

¿?

 

¿?

Hortalizas

60x¿?

 

¿?

50x¿?

 

¿?

40x¿?

 

¿?

 

¿?

Prados de guadaña

90x¿?

 

¿?

70x¿?

 

¿?

50x¿?

 

¿?

 

¿?

 

Es de comprender que la baja rentabilidad para la venta de las castañas reboldas las derivara para consumo del ganado (sobre todo de cerda) de los lugareños. Así se desprende por el uso que se hace del Castañar Reboldo y de otros propios del concejo, repercutiendo positivamente en la cabaña ganadera y en el equilibrio de la economía familiar.

Los prados, dedicados a pasto o a siega, también incidirían en el mismo concepto, influyendo en el incremento del ganado caballar y vacuno.

El aparente menor peso de los productos de huerta es quizá engañoso, además que como se indica en las contestaciones, la abundancia de árboles frutales en las huertas resta producción a las hortalizas y las ensombrece, perdiendo rentabilidad.

 

-   Algunos precios de productos agrícolas:

     La lista de precios de productos que se relaciona pertenece al Interrogatorio. Perfectamente se pueden cotejar algunos con los precios reales de años concretos al disponer de ellos  en los libros de fábrica de la iglesia en el mismo periodo.


1 f. de centeno  15 Rls

1 @ de lino      32 Rls

1 @ de aceite    25 Rls

1 @ de fruta      2 Rls

1 f. de castañas engertas en cáscara verde 5 Rls

1 f. de castañas reboldanas en cáscara verde 3 Rls

1 carga (10 @) de uva verde 15 Rls

1 @ de vino claro 5 Rls

 

 

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